
El ojo con el cuál yo veo a Dios, es el mismo ojo con el cuál Dios me ve a mi. Mi ojo y el ojo de Dios son un sólo ojo, una sola visión, un sólo conocimiento, y un sólo amor.

El ojo con el cuál yo veo a Dios, es el mismo ojo con el cuál Dios me ve a mi. Mi ojo y el ojo de Dios son un sólo ojo, una sola visión, un sólo conocimiento, y un sólo amor.